Sinaloa. Durante los operativos de búsqueda de los 10 mineros desaparecidos en Concordia, Sinaloa, la Secretaría de Marina, aseguró 10 narcocampamentos, municiones, equipo táctico y objetos ilícitos. El decomiso se llevó a cabo en distintas acciones derivadas de recorridos aéreos y terrestres en el poblado El Verde, donde el personal naval encontró mil 600 cartuchos, 46 cargadores, un artefacto explosivo improvisado, cuatro chalecos tácticos y un casco balístico.

Los 10 campamentos pertenecientes a la delincuencia organizada se localizaron en el poblado Los Naranjos, donde las instalaciones fueron inhabilitadas. El artefacto explosivo fue destruido en el lugar por personal especializado, mientras que los objetos decomisados serán puestos a disposición de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana para integrar las carpetas de investigación correspondientes. Las autoridades destacaron que estas acciones buscan debilitar la capacidad de las organizaciones criminales y proteger a la población civil.

Los 10 ingenieros que laboraban en una mina de Concordia fueron reportados como desaparecidos desde el 23 de enero, tras salir del campamento donde pernoctaban en el fraccionamiento La Clementina. Cinco días después, la empresa Vizsla Silver confirmó la desaparición de los trabajadores y suspendió temporalmente sus actividades. Entre las víctimas se encuentran cuatro trabajadores de la empresa CICAR S.A. de C.V., incluido el joven ingeniero Pablo Osorio Sánchez.

Maurillo Santiago Reyes, director del Centro de Derechos Humanos y Asesoría a Pueblos Indígenas (CEDHAPI A.C.), señaló que ninguna autoridad federal, estatal o municipal se ha comunicado con la familia del joven Pablo. Además, advirtió que la desaparición de los mineros podría estar relacionada con reclutamiento forzado o cobro de piso hacia la empresa CICAR.

Autoridades de los tres niveles de gobierno desplegaron un operativo de búsqueda que permitió localizar objetos que podrían pertenecer a los desaparecidos, la detención de cuatro personas, cuyo vínculo con los hechos aún se investiga, y la inhabilitación de los 10 narcocampamentos.

Órganos de seguridad aseguraron que estas acciones son parte de los trabajos preventivos para proteger a la población y debilitar las estructuras de la delincuencia organizada en la región.

La Cámara Minera de México exigió la aparición con vida de los mineros y pidió que las condiciones de seguridad para el trabajo extractivo mejoren. En un comunicado, el sector minero nacional expresó su preocupación ante los hechos y rechazó cualquier señalamiento de presuntos vínculos con la delincuencia organizada.

El sector minero unido reitera la necesidad de contar con condiciones de seguridad para realizar su actividad y subraya que la violencia y la impunidad no pueden normalizarse ni aceptarse como parte del entorno operativo de ningún sector productivo. La vida debe ser una prioridad ineludible”, concluyó la organización.

Con información de Más Información.