Cuauhtémoc, CHIH. En medio del humo, el fuego y la oscuridad de la madrugada, la vocación volvió a brillar.
Alrededor de la 1:00 de la mañana del 24 de enero, Bomberos de la Base Cuauhtémoc atendieron un reporte de incendio en una tapia ubicada en el cruce de Periférico y Francisco Villa.
Como marca el protocolo —y también el corazón—, los elementos realizaron de inmediato una búsqueda primaria para descartar personas al interior. Fue entonces cuando la escena cambió: nueve cachorros se encontraban atrapados, en riesgo por el fuego y el humo.
Sin dudarlo, los bomberos rescataron a los perritos, colocándolos cuidadosamente en una reja y una cubeta, poniéndolos a salvo en un punto seguro para poder continuar con las labores de sofocación del incendio.
Gracias a esta intervención, el incendio fue controlado sin personas lesionadas, y lo más importante: los cachorros también resultaron ilesos. Esta historia es un recordatorio de que el trabajo de Bomberos va más allá de apagar incendios.
Su rápida actuación, sensibilidad y compromiso permitieron salvar nueve pequeñas vidas, evitando una tragedia mayor.

