CDMX. El Tren Interoceánico no reanudará operaciones en el tramo donde ocurrió el descarrilamiento del pasado domingo hasta contar con una certificación internacional externa que garantice su seguridad, anunció la presidenta Claudia Sheinbaum.

El accidente dejó un saldo de 13 personas fallecidas y más de 90 heridas, y se convirtió en el incidente ferroviario más grave del actual sexenio.

De acuerdo con información publicada por el portal Animal Político, la mandataria explicó que instruyó a la Secretaría de Marina a solicitar la intervención de una entidad certificadora internacional especializada, una vez que concluyan los peritajes oficiales. La medida, según Sheinbaum, tiene el propósito de garantizar que tanto la vía como las locomotoras se encuentren en óptimas condiciones para el transporte de pasajeros.

En respuesta a los cuestionamientos sobre la posibilidad de involucrar a expertos extranjeros, Sheinbaum precisó: “La fiscalía tiene esa atribución y buscará a los expertos correspondientes para poder hacer el análisis”. Además, subrayó que la Secretaría de Marina y la Agencia Reguladora del Transporte Ferroviario ya se encuentran coordinando la contratación del organismo evaluador, que también deberá emitir recomendaciones sobre las condiciones del trayecto, en particular de las curvas.

La presidenta también puntualizó que, aunque no hay un plazo estimado para la entrega de los dictámenes técnicos y legales, se espera que estos se concluyan a la brevedad. Mientras tanto, otras líneas del Tren Interoceánico continúan operando, pero bajo una revisión intensificada para descartar riesgos.

El secretario de Marina, Raymundo Pedro Morales, detalló que el primer vagón del tren accidentado se deslizó sobre el talud a 6.5 metros de profundidad, mientras que el segundo quedó parcialmente suspendido. Agregó que el material se encuentra bajo cadena de custodia, incluida la caja negra ferroviaria –dispositivo Pulse–, clave para determinar el comportamiento del tren previo al siniestro.

Sheinbaum reiteró que las prioridades del gobierno federal tras el accidente han sido claras: atención inmediata a las víctimas, una investigación exhaustiva y la implementación de condiciones estrictas de seguridad antes de retomar el servicio en la zona afectada. La investigación formal está a cargo de la Fiscalía General de la República, en paralelo con una revisión técnica independiente de la Agencia Reguladora del Transporte Ferroviario. Además, continúa activo un número telefónico de apoyo para familiares que aún buscan localizar a personas posiblemente involucradas en el accidente.

Con información de Más Información.