¿Divorcio real o estratégico?
Cada vez toma más fuerza el rumor que la diputada Brenda Ríos Prieto y su (¿ex?) esposo Alex LeBarón González han tomado caminos separados luego de poco más de doce años de haber contraído nupcias y en cuyo evento civil, tuvieron como testigo nada más y nada menos que el ex gobernador César Duarte Jáquez, ese del que ahora mucho reniegan y otros lo ven como posible aspirante a algo.
En ese julio de 2013, presumieron las fotografías con el ex mandatario lo que significaba el respaldo desde y hacia la administración. De hecho, por esas fechas, ambos solicitaron la separación a sus curules pues fungían como diputado del PRI y ella, del Partido Verde, y tomaron las riendas de las delegaciones de CONAGUA y SEMARNAT, respectivamente.
Pues con el tema del agua y la Ley aprobada por la aplastante mayoría de Morena en el Congreso de la Unión, ha salido a relucir el apellido LeBarón como presuntos beneficiarios de concesiones del agua. Álex, es el centro de los señalamientos pues aunque ella su jefa, él se encontraba en la delegación de CONAGUA.
Hay que decirlo, Álex siempre ha (o habría) sido priísta y está más alejado de la Comunidad LeBarón pues desde sus antepasados, pertenecen a ramas familiares separadas.
Adrián, Julián y Bryan, los más notables, se cuecen aparte, sin tintes políticos, de historia de trabajo y conocidos por su activismo social por las causas más sentidas. Recordemos el fatídico suceso en Bavispe en 2019, donde Alex LeBarón ni siquiera emitió una postura pública condenando el multihomicidio de nueve integrantes de su familia y comunidad.
En 2021 como candidata al Gobierno del Estado, Brenda Ríos señalaba corrupción, despilfarro, ineficiencia y todas esas palabras que les gustan a los políticos para señalar a sus adversarios. El blanco de sus acusaciones, eran los gobiernos de la 4t, específicamente el entonces candidato Juan Carlos Loera.
Y vaya paradoja. Ahora ella es parte de ese movimiento.
Todo este recuento es porque, como dijimos al inicio, parece que ambos decidieron tomar caminos separados, lo que nos cuestionamos es si es real o por conveniencia política.
Si Brenda quiere ser candidata a la Presidencia Municipal de Chihuahua, debe alejarse públicamente de su esposo; el apellido pesa porque son los partidarios de la 4t los que critican las concesiones del agua pero también, él habría sido el artífice de su campaña en ese 2021 y quien realizaría las negociaciones para su llegada al Congreso del Estado.
En realidad, la vida privada de ellos o cualquier político es eso: vida privada. Lo que sí, sería lamentable que, en aras de la búsqueda de una posición, estén «vendiendo» y mintiendo con una imagen de divorcio para lograr la posición de candidata y aunque se antoja difícil, el triunfo de la joya de la corona.
¿El fin justifica los medios?, preguntan por ahí.


