CDMX. La violencia permanece en niveles críticos en 16 estados del país, donde persisten condiciones alarmantes pese a una reducción marginal en los indicadores nacionales de homicidio. De acuerdo con el más reciente análisis de México Evalúa, estas entidades muestran patrones de violencia letal, desapariciones y delitos contra la integridad física que confirman un estancamiento en la capacidad de contención del crimen.

Según información difundida originalmente por Animal Político, el reporte mensual Violencia y Pacificación. Estado por estado, correspondiente a enero a octubre de 2025, advierte que la reducción nacional de homicidios apenas avanzó de una variación de menos 5.4 por ciento a menos 5.7 por ciento, lo que evidencia un ritmo prácticamente detenido. Al mismo tiempo, los delitos contra la vida y la integridad corporal aumentaron 4.7 por ciento y las desapariciones crecieron 15.1 por ciento, lo que sugiere un desplazamiento hacia formas menos visibles de agresión y posibles mecanismos de ocultamiento estadístico.

México Evalúa detalla que la violencia se ha recrudecido particularmente en entidades como Baja California, Sinaloa, Morelos, Guanajuato y Tabasco, catalogadas con balances muy negativos y donde las estrategias actuales, centradas en la presión operativa, se consideran insuficientes ante la falta de fortalecimiento institucional local. En Tabasco se reportó un deterioro significativo, al alcanzar una tasa de 80.6 víctimas por cada 100 mil habitantes y un incremento anual de 5.3 por ciento. En contraste, Durango mostró una mejora, al pasar de condiciones regulares a un escenario positivo.

El informe destaca que Sinaloa registra algunos de los niveles más altos de decomisos de armas, drogas, vehículos y detenciones, lo cual refleja un ambiente de permanente confrontación que no necesariamente se traduce en disminución de capacidades criminales.

En cuanto a las tasas de violencia letal, Baja California encabeza la lista con 123.6 víctimas por cada 100 mil habitantes, seguida de Sinaloa con 110.5, Morelos con 97.9, Guanajuato con 96.4 y Quintana Roo con 87.8. En el otro extremo, Yucatán reporta 7.9, Tlaxcala 11.7, Coahuila 12.4, Durango 18.4 y Chiapas 24.5. Los mayores incrementos porcentuales se registraron en Hidalgo con 55.9 por ciento, Sinaloa con 43.3 por ciento, Baja California Sur con 32.5 por ciento, Ciudad de México con 25.8 por ciento y Nayarit con 23.1 por ciento.

El documento señala que siete entidades concentran la mitad de las víctimas del país, con Guanajuato a la cabeza debido a sus 6 mil 302 casos, lo que representa una de cada diez víctimas letales. México Evalúa advierte que estos datos nacionales suelen ocultar la heterogeneidad territorial y que existen regiones donde la escalada continúa a pesar de la presencia federal.

El reporte también analiza los resultados de la Operación Frontera Norte entre el 5 de febrero y el 5 de noviembre, periodo en el cual se registraron 8 mil 707 personas detenidas, 6 mil 714 armas aseguradas, 107 mil 210.2 kilogramos de drogas decomisados, 5 mil 442 vehículos asegurados y mil 42 inmuebles asegurados. Sobre el Plan Michoacán, implementado el 9 de noviembre tras el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, México Evalúa indica que contempla 100 acciones y una inversión de 57 mil millones de pesos distribuidos en tres ejes: seguridad y justicia, desarrollo económico con justicia, y educación y cultura para la paz. No obstante, advierte que el plan carece de acciones para desmontar dominios criminales y no incluye mecanismos para fortalecer a las policías municipales, además de que no hay claridad respecto al papel de las casas de gestión de la presidenta Claudia Sheinbaum dentro del sistema de seguridad pública.

Pese al panorama crítico en 16 estados, el informe también muestra casos de mejora. México Evalúa apunta que 16 entidades presentan tasas bajas con tendencia a la baja, con avances vinculados al debilitamiento de organizaciones criminales y estrategias locales de fortalecimiento institucional. Yucatán y Querétaro destacan por la profesionalización policial, los incentivos laborales y la coordinación intergubernamental, mientras que Durango es señalado como un caso relevante al pasar de un balance regular a positivo en una zona históricamente conflictiva.

El reporte concluye que la política de seguridad actual es solo parcialmente efectiva. Asegura que mientras exista fortalecimiento local se logran avances, pero donde falta este componente la intervención federal genera presiones temporales sin resolver el conflicto, manteniendo un riesgo elevado de reversión. México Evalúa recomienda transitar de una estrategia predominantemente operativa a un modelo de pacificación estructural basado en fortalecimiento institucional local, articulación regional y prevención del desplazamiento criminal.

Con información de Más Información.