Chihuahua, CHIH. Integrantes de la agrupación “Salvemos el Parque Lerdo”, denunciaron el incumplimiento del alcalde Marco Bonilla Mendoza para reinstalar la totalidad de las bancas que fueron retiradas de su lugar con el pretexto de hacer una renovación y para cuya obra, prometió que estaría lista antes de terminar enero.
Los denunciantes recordaron que, desde meses atrás, habían señalado la falta de más de cuarenta bancas tanto de las nuevas como las que tenían la forma antigua, lo que impedía a los visitantes contar con un lugar donde poder sentarse y pasar más tiempo en este sitio histórico que alberga más de 300 años de la capital.
Por tal situación, los integrantes de la agrupación interpusieron un recurso ante la Dirección de Mantenimiento Urbano con el fin de exigir la colocación de las bancas, sin embargo, nunca recibieron respuesta a los oficios que interpusieron.
Incluso, a finales de diciembre, las luces del Parque Lerdo dejaron de funcionar por espacio de unos días, situación que fue subsanada hasta que se hizo la denuncia a través de Radio Frecuencia Digital.
A inicio de enero, Bonilla Mendoza prometió que, antes de terminar enero, las bancas estarían en su lugar pues había sido retiradas para realizarles trabajos de mantenimiento, promesa incumplida, pues durante este fin de semana, los activistas constataron la falta del inmueble del lugar.
Hicieron un recorrido por los pasillos y pudieron notar que, de las más de cuarenta bancas retiradas, apenas habían sido devueltas once y contabilizando la ausencia de 24 de estos bienes, señalando la falta de cumplimiento por parte de la administración municipal.
Integrantes de “Salvemos el Parque Lerdo” recuerdan los intentos de desaparecer este sitio con cientos de años de historia con el fin de dar cabida a un estacionamiento, primero, y luego para realizar obras que despojarían de este “testigo silencioso de Chihuahua”.
Los activistas también exigieron al Gobierno Municipal que lleve a cabo las gestiones necesarias y urgentes a fin de regresar las bancas a su lugar, realizar el riego de las zonas verdes, funcionamiento óptimo del sistema de energía eléctrica y la vigilancia permanente, con el fin de cuidar el legado histórico por donde alguna vez el presidente Benito Juárez se despidió y agradeció a la población de la capital antes de regresar a Ciudad de México.

