CDMX. Las personas privadas de la libertad contarán con un Código de Identificación Biométrica (CIB) único a nivel nacional, mecanismo que permitirá concentrar y homologar la información penitenciaria de quienes se encuentren en reclusión, ya sea en calidad de procesados, sentenciados o bajo prisión preventiva.
¿Cómo funcionará el CIB?
Este código estará conformado por 13 caracteres, de los cuales 12 serán numéricos y uno alfanumérico, y se generará automáticamente al momento de la captura de datos biométricos, como huellas dactilares y registro fotográfico. Su finalidad es identificar de manera estandarizada cada expediente penitenciario y evitar duplicidades, errores de identidad o registros inconsistentes.
A partir de este esquema, la información de cada persona quedará vinculada a un solo identificador durante todo su tránsito por el sistema penitenciario, incluyendo ingresos, traslados, estancias y egresos en centros de reclusión federales y locales. El código también permitirá dar seguimiento a la situación jurídica, historial penitenciario y registros administrativos asociados.
Desde este 31 de enero del 2026 los lineamientos entran en vigor, las autoridades penitenciarias estarán obligadas a capturar, actualizar y resguardar la información vinculada al CIB, así como a garantizar la interoperabilidad entre bases de datos institucionales. El sistema busca reducir homonimias, inconsistencias en expedientes y posibles omisiones en el control de la población penitenciaria.
Finalmente, la implementación del código forma parte del proceso de modernización del Registro Nacional de Información Penitenciaria, el cual será utilizado como herramienta para la planeación de políticas públicas en materia de seguridad, reinserción social y administración penitenciaria, bajo criterios de confidencialidad y protección de datos personales.
Con información de El Heraldo de México.

