No puede con lo que hay y quiere más

Marco Bonilla Mendoza, alcalde de Chihuahua, fue a Ciudad de México para solicitar a la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) la entrega del tramo carretero que conduce al Aeropuerto Internacional «Gral. Roberto Fierro», para hacerse «cargo de su mantenimiento, limpieza, iluminación y mejoras en infraestructura», cita el comunicado.

Apenas mandaron el comunicado, comenzaron las reacciones en el sentido que Bonilla Mendoza no ha podido garantizar óptimas condiciones en las calles de la capital y todavía «tiene la osadía» -dijeron algunos- de ir a solicitar más trabajo cuando «no puede con lo que hay y quiere más», también comentaron.

Es cierto que la SICT es una de las grandes ausentes del Gobierno Federal en Chihuahua, aunque tampoco es algo digno de presumir: tampoco el IMSS, ni el ISSSTE, ni Profeco, ni Sader -o póngale las letras que quiera-, están presentes en el estado, salvo cuando hay visita programada de la presidenta Claudia Sheinbaum, salen los delegados de sus escondites.

Regresando con el alcalde capitalino, es de popularis domain las pésimas condiciones de muchas calles de Chihuahua: ahí está la avenida 20 de Noviembre, pasando las vías del CH-P; ahí está la calle Novena; ahí está la avenida Nueva España; la calle 20; Misión de Santa Bárbara; Francisco Villa en Ávalos; y usted póngale nombre a esa que diariamente se topa en su transitar por el lado sur.

Al norte y centro, el deterioro es evidente en la José María Mata; Primero de Mayo; avenida Tecnológico en la parte norte; Loma Alta; Dolores Hidalgo; las calles de la colonia Zarco, atrás del Hospital Palmore, parece zona de guerra; Río Aros, Vialidad Sacramento y así una larga lista.

Dirán que faltan denuncias oficiales, pero quienes transitan diariamente pasan por ellas, tienen pruebas que los llamados -omisos, por cierto- existen, tienen hora y tienen folios y todavía el aspirante al Gobierno del Estado va y pide más trabajo, sin poder resolver el que ya tiene.

Éramos muchos y la abuela salió embarazada, dicen por ahí.