Chihuahua, CHIH. Tres de cada cuatro denuncias podrían no estarse denunciando en la zona serrana derivado del temor de la población y el desinterés y prepotencia de las autoridades federales y estatales quienes hacen caso omiso a las quejas, aseguró el sacerdote jesuita y activista, Javier “Pato” Ávila Aguirre.
Lo anterior al reconocer que los delitos como desaparición, desplazamiento forzado, homicidios y enfrenamientos no solo no han disminuido como muestran los datos oficiales del Gobierno Federal, sino que se han incrementado y en gran medida, por la presencia y disputa de territorio entre grupos de la delincuencia organizada.
El fundador del Comité de Solidaridad y Defensa de los Derechos Humanos A.C. (Cosyddac) aseveró que ellos como activistas tienen conocimiento de la realidad y aunque no tienen cifras exactas saben que las muertes y desapariciones en la zona serrana de Chihuahua, van en aumento.
“Que nos lo digan a nosotros que estamos en el terreno y lugar de los hechos, que conocemos cuando un familiar desaparece, cunado a una persona se la lleva”, sostuvo el clérigo con más de 30 años en la defensa de los derechos humanos en la Sierra Tarahumara.
Ávila Aguirre aseguró que las personas muchas veces no acuden a denunciar por temor a represalias y otras tantas, por el desinterés de las autoridades quienes no dan seguimiento a las denuncias e incluso, no tienen preparación para hablar en la lengua de la región.
Lamentó que las autoridades federales y estatales “se peloteen” las situaciones e incluso, buscan responsabilizar a los ayuntamientos cuando son los que menos capacidades tienen para combatir este tipo de delitos de alto impacto.
En este sentido, hizo un llamado la sociedad civil para que tome parte de la responsabilidad en la prevención del crimen, pues “muchas veces buscamos echarle toda la responsabilidad a la autoridad y no es así”, acotó.

