Problemas de semáforos llegan al confesionario

El que ahora se confesó fue un sacerdote.

Afirmó que el pecado más recurrente dicho en el confesionario por parte de los los feligreses, es mentar madres al conducir, pasarse los rojos y altos de la ciudad de Chihuahua.

Aquí no tenemos secreto de confesión, dijo. Esta problemática, esta irresponsabilidad del chihuahuense, combinada con la falta de mantenimiento de los semáforos y falta de señalética, hace que vayamos más rápido, no a nuestro destino, sino con el Creador.

Así que las autoridades puedes sentirse libres de toda culpa, al fin, mentar madres no es pecado.

¡Dios bendiga a Chihuahua! Porque la gente es un peligro y las autoridades nos han abandonado.