Monterrey, NL. El sur de Nuevo León vive días marcados por la violencia, en medio de una escalada de actividades delictivas que incluyen enfrentamientos armados, bloqueos carreteros y asesinatos. Este miércoles, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSyPC) informó sobre la detención de 27 personas en el ejido de Iturbide, quienes son presuntos integrantes de un grupo criminal; entre los capturados se encuentran siete menores de edad.
En el operativo se decomisaron un arsenal de armas, incluyendo cuatro armas largas, un fusil Barrett, una ametralladora, dos pistolas, 49 cargadores y 778 cartuchos útiles de alto calibre, además de chalecos tácticos y un vehículo.
Sin embargo, las autoridades no confirmaron si los detenidos están vinculados con los disturbios registrados el fin de semana en la región, donde municipios como Iturbide, Galeana y Linares fueron escenario de bloqueos, tiroteos y el asesinato de un policía municipal.
Fin de semana violento
El pasado domingo y lunes, la región citrícola del sur de Nuevo León sufrió ataques coordinados por grupos armados que bloquearon carreteras y enfrentaron a las fuerzas de seguridad, disparando incluso contra helicópteros desplegados por las autoridades. Según reportes locales, el asesinato de un agente de la policía de Linares desató una fuerte movilización de las corporaciones de seguridad, lo que a su vez desencadenó los bloqueos y los enfrentamientos posteriores.
La zona ha vivido un incremento significativo en la violencia en los últimos meses. A finales del año pasado, la inseguridad obligó a la Secretaría de Salud local a suspender el envío de médicos en prácticas a la región, y en septiembre, Iturbide y Galeana cancelaron las celebraciones del Día de la Independencia por motivos similares. En julio, el secretario de seguridad del municipio de Abasolo, en la zona metropolitana de Monterrey, fue secuestrado en Galeana y su cuerpo abandonado en un camino de la región.
El robo de combustible, conocido como huachicol, ha incrementado en Nuevo León como parte de la inercia delictiva que afecta al estado. Entre enero y septiembre de 2024, Pemex detectó 603 tomas clandestinas en ductos de combustible, un aumento del 65% respecto al mismo periodo del año anterior, según datos del Instituto para la Gestión, Administración y Vinculación Municipal (Igavim). Nuevo León ocupa el quinto lugar nacional en tomas clandestinas, mientras que Tamaulipas, con 938 incidentes, se encuentra en tercer lugar.
El aumento del huachicol en la zona sur de Nuevo León coincide con su ubicación estratégica en las rutas que conectan Montemorelos con Ciudad Victoria, en el camino hacia la costa de Tamaulipas. Estas actividades delictivas se suman a la violencia homicida en el estado, que en 2024 superó los 1,500 asesinatos hasta noviembre, con Monterrey y su área metropolitana como principales focos, aunque el sur no ha estado exento de crímenes de alto impacto.
La escalada de violencia ocurre en el contexto del gobierno de Samuel García, de Movimiento Ciudadano, quien asumió el cargo como gobernador en octubre de 2021. Durante su administración, los índices de violencia homicida y actividades delictivas como el huachicol han ido al alza, marcando un desafío significativo para las autoridades estatales y federales.
El operativo reciente en Iturbide refleja la respuesta de las fuerzas de seguridad ante un panorama cada vez más complicado, aunque la presencia de menores entre los detenidos y la falta de información sobre vínculos con otros hechos delictivos subrayan la complejidad de enfrentar la violencia en una región marcada por la inseguridad.
Con información de Más Información.