Ciudad de México. Hipólito Mora, el líder de una agrupación civil de autodefensa armada asesinado el jueves en Michoacán, dejó una carta para cuando su vida terminara, revelaron sus familiares y amigos hoy, durante el velorio y la despedida del hombre que pidió por escrito: “Que mi muerte no sea en vano”.

“Lo dije en muchas ocasiones sabía que este día llegaría, lo dije me voy a morir peleando, solo quiero que mi muerte no sea en vano”, escribió Mora en la carta que leyeron los amigos del líder de autodefensas michoacanas.

“Que los michoacanos que todos presumimos bravura seamos valientes una vez y acabemos con este mal que nos tiene en el suelo, que los policías vean que tienen la fuerza para acabar con esto, que el Gobierno el que esté al momento de mi muerte se fije en los ciudadanos antes que en sus campañas o en sus bolsillos”, añadió.

“Yo nunca acepté sobornos ni intimidaciones, luché sin recibir nada a cambio más que el cariño de la gente, los que no me querían eran los chicos malos, yo ya estaré con mi hijo Manolo y le diré a la muerte: ‘¿Dónde estabas, por qué me huías tanto’”.

Por último, Mora reiteró su pedido y se despidió de sus seres queridos: “Que mi muerte no sea en vano y tanto mi familia, como mis amigos y mis fieles seguidores, hagan lo que tengan que hacer para que la lucha que yo empecé siga siendo por una causa justa para los ciudadanos. Aquí y en el otro mundo soy y seguiré siendo Hipólito Mora”, firmó.

En su vivienda, a corta distancia, unas 15 personas estaban sentadas frente al ataúd cubierto de flores en un patio. Se aguardaba a que vinieran más personas, como indicaban docenas de sillas vacías. Mora era uno de los últimos líderes sobrevivientes de las autodefensas de Michoacán, grupos de agricultores y rancheros que se armaron para expulsar al cártel de los Caballeros Templarios del estado entre 2013 y 2014.

La Fiscalía estatal de Michoacán informó el jueves que pistoleros no identificados bloquearon el vehículo de Mora y la camioneta de sus guardaespaldas en una calle de su población de La Ruana. Abrieron fuego, acribillaron el vehículo de Mora y luego lo incendiaron, detalló la oficina.

Murieron otros tres hombres, que se cree eran miembros de su guardia personal. Los fiscales dijeron que uno de los cuatro cadáveres correspondía con la descripción de Mora. Su hermano, Guadalupe Mora Chávez, dijo el viernes que había visto a hombres armados en La Ruana el jueves y llamó a su hermano para advertirle. Su hermano le dijo que estaba enterado, añadió.

Mora Chávez dijo que vive al lado del cuartel del ejército y la Guardia Nacional y que subió a su techo para mirar sobre el muro del cuartel. Estaba desierto. Los efectivos habían salido del cuartel el jueves por la madrugada y no se acercaron a la escena del ataque, que duró casi una hora, dijo. No cree que fuera una coincidencia.

“Sabía que este día llegaría”, amigos de Hipólito Mora dan a conocer carta que el exlíder de los Autodefensas pidió difundir después de su muerte.

“Se salieron de acuerdo con ellos (los agresores) para que entraran a matarlo, llegó como una hora el enfrentamiento y nunca llegaron, llegaron ya cuando estaban muertos”, dijo.

Hipólito Mora nunca tuvo apoyo del Gobierno, que dejó a las poblaciones libradas a su propia defensa del crimen organizado. “Tienen que recordarlo como un líder, un líder que luchó por su pueblo, pero que desgraciadamente este gobierno no lo apoyó”, dijo Mora Chávez.

Esta mañana, el Presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró que el asesinato de Hipólito Mora era consecuencia del “remanente” de la violencia que se desató en gobiernos anteriores, sobre todo en el Gobierno de Felipe Calderón, al que llamó un “narcoestado”. También confirmó que había recibido protección estatal, pero el ataque fue feroz: su camioneta blindada recibió más de mil tiros.

“Todo eso heredamos, nosotros llevamos a cabo una estrategia diferente, muy cuestionada por estos que aplaudían la represión o callaban la violencia, es más, llegaban a acuerdos para no difundir noticias. Hoy es al contrario. Ahora es distinto, se atienden las causas Ahí vamos avanzando, no es fácil. Un crimen de estos es lamentable y al mismo tiempo muy mediático”, aseveró sobre el asesinato de Mora.

López Obrador también se quejó de la atención que le prestaba la prensa al asesinato de Mora, calificándola de alarmista e hipócrita. Dijo que las fuerzas de seguridad estaban en la zona y Mora tenía sus propios guardaespaldas y un vehículo blindado, pero que “no fue posible evitar que lo asesinaran”. Según López Obrador, el Gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez, le había pedido a Mora que se fuera de La Ruana por su propia seguridad.

Mora Chávez el viernes exigió justicia para su hermano. Dijo que “si en estos días el gobernador no hace nada por hacernos justicia y por quitarnos estas gentes de aquí, vamos a convocar al pueblo, vamos a agarrar las armas, se lo aseguro que las vamos a agarrar.”

El velorio de Mora fue realizado sin operativos de seguridad, ya que en el camino de tierra donde lo mataron sólo quedaba un gran círculo de tierra quemada donde incendiaron su vehículo blindado. No había presencia visible de la Guardia Nacional, el Ejército ni la policía.