El pasado 19 de septiembre, militares ahuyentaron con disparos al aire y al piso a un grupo de personas y transportistas que los tenían retenidos porque una patrulla militar atropelló a un joven; en respuesta, por la noche, los manifestantes demolieron con maquinaria las instalaciones de la Agencia del Ministerio Público del Fuero Común (MPFC).

Todos estos hechos se generaron cuando la gente retuvo en una calle del centro de Arcelia a un grupo de militares a quienes acusaron de que con su unidad arrollaron al joven Miguel Ángel, en la comunidad de Cuauhtitlán en la región de Tierra Caliente, Guerrero.

A las 18 horas, los militares accionaron sus armas con disparos al piso, al aire y contra un camión de volteo que los manifestantes atravesaron en la calle Ignacio Manuel Altamirano en el centro de Arcelia para impedir su salida.

“Lárguense”, “no se acerquen”, se escucha la advertencia de un militar cuando varios hombres se les acercan con insultos.

En una transmisión en vivo que se difundió en las redes sociales se ve cuando los militares accionan sus armas al piso y con el rifle en mano avanzan por la calle y disparan a un camión materialista que la gente lo utilizó para cerrar la calle y retenerlos.

¿QUÉ OCURRIÓ EN ARCELIA, GUERRERO?

Estos hechos se generaron después que en la comunidad de Cuauhlotitlan, municipio de Tlachapa, los militares atropellaron con su unidad al joven Miguel Ángel, quien debido a la gravedad de sus heridas fue trasladado a una clínica particular en Arcelia para recibir atención.

Los familiares, ciudadanos y algunos transportistas cerraron la calle Ignacio Manuel Altamirano en el centro de Arcelia, para retener a los militares.

En una conversación que tienen los militares con una familiar del joven lesionado le dicen que éste llevaba un bote que contenía supuesta marihuana y un cigarro electrónico.

“Ustedes no se van a ir de aquí hasta que la persona que atropellaron se cure y sean castigados los responsables”, advirtió a los militares la mujer.

Pero la situación se volvió más tensa cuando se les informó a los manifestantes que Miguel Ángel había fallecido a causa de un traumatismo craneoencefálico.

La gente que permanecía en el bloqueo les gritaba a los militares que se retiraran de Arcelia.

“Aquí ya no van a matar a nadie más”, se escuchó el grito de un ciudadano a través de una de las transmisiones en vivo.

Varios de los manifestantes empezaron a acercarse a los militares y a gritarles más.

Fue cuando los militares empezaron a disparar al piso y al aire para que la gente se replegara.

Luego, ya con el paso libre, los militares se retiraron del lugar.

Informes de las autoridades estatales aseguran que en Tierra Caliente operan la Familia Michoacana y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

HABITANTES DE ARCELIA DERRUMBAN MINISTERIO PÚBLICO

Tras los disparos que realizaron los militares para ahuyentarlos, habitantes de Arcelia derrumbaron las instalaciones del Ministerio Público local con ayuda de maquinaria pesada.

Por la noche de ayer, 19 de septiembre, en protesta por la muerte del joven que militares habrían atropellado, los pobladores regresaron al Ministerio Público y exigieron a los trabajadores que se salieran para, con maquinaria pesada, demolieran el edificio de la Fiscalía General del Estado (FGE).

Durante la noche, se dio a conocer la versión de la FGE de que en Arcelia ya no tienen oficinas y que opera un MP móvil y las únicas sedes ministeriales que tienen en Tierra Caliente están en Coyuca de Catalán y San Miguel Totolapan.

Con información de massinformacion.