Ciudad de México. La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) avaló la posibilidad de que cualquier persona solicite a través de redes sociales apoyo a las autoridades para casos como arreglo de calles o alumbrado público y, a su vez, los funcionarios o instituciones requeridas tienen la obligación de responder al internauta.

Por unanimidad, la Primera Sala ordenó al Ayuntamiento de Guadalajara responder tres tuits de un usuario habitante de dicho municipio que realizó vía Twitter, en uso de su derecho de petición.

Los ministros coincidieron en que las autoridades utilizan redes sociales para difundir su trabajo, por lo que les deben dar el mismo peso que a otras formas de interacción por escrito con los ciudadanos.

“Si una autoridad habilita una vía electrónica –una red social inclusive–, a partir de la cual es posible recibir y responder solicitudes de información, denuncias o cualquier tipo de planteamientos, nada, en principio, debería impedirle atender aquellas peticiones que fueren de su conocimiento por dicha vía”, señaló la Corte.

En el amparo analizado este miércoles por la Sala, el usuario solicitó al Ayuntamiento información sobre el presupuesto para reparar un paso a desnivel, pero no se le respondió.

Por ello, solicitó la imposición de sanciones a quienes apartan lugares de estacionamiento en la calle Pedro Moreno y pavimentar con concreto hidráulico un tramo de la Avenida Cruz del Sur, pero la autoridad siguió sin responder.

A propuesta del ministro Jorge Mario Pardo Rebolledo, la Corte amparó al ciudadano y ordenó al Ayuntamiento que responda de manera clara y respetuosa las peticiones realizadas por el mismo, sin que ello implique aceptar lo que está solicitando.

“No es posible aceptar que, si una autoridad habilita una vía para interactuar con la ciudadanía y que permite la captación de peticiones, éstas no se respondan o sólo se respondan de forma discriminada, unas peticiones y no otras”, destacó el Máximo Tribunal.

Esto, debido a que las autoridades de Guadalajara responden cotidianamente a peticiones ciudadanas que llegan por Twitter a través de tuits públicos o en privado a los solicitantes.

Con información de Proceso