Ciudad de México. De todos los retos que enfrentan los gobiernos estatales en el país, la planeación y el ejercicio del presupuesto es uno de los más relevantes. No hay ningún asunto público que pueda resolverse sin dinero. Por ello, cada decisión presupuestal que toman las autoridades locales puede significar la solución, el estancamiento o la profundización de algún problema.

La amplia legislación en materia de finanzas públicas indica, entre muchas otras cosas, que la planeación presupuestaria de los gobiernos de las entidades federativas en México debe hacerse con base en los objetivos, metas e indicadores de los planes estatales de desarrollo, así como de los programas que se derivan de estos. En este sentido, es imposible que un gobierno estatal invierta sus recursos exactamente cómo lo planeó en su presupuesto de egresos. De hecho, gobernar bien implica hacer los cambios adecuados en el gasto público de acuerdo con los retos y las circunstancias que se enfrentan durante el año.

Por eso, es importante revisar los avances trimestrales y los resultados finales de las cuentas públicas. En ellas, podemos ver cuánto se aprobó originalmente en el presupuesto y cuánto se terminó gastando de manera definitiva, en cada concepto y en cada tema. Ahí es dónde se identifican los recortes y las ampliaciones a los presupuestos y cómo se invirtieron los recursos públicos en realidad. Podemos decir que los presupuestos de egresos son las “buenas intenciones”, mientras que las cuentas públicas son la realidad pura y dura.

Cuando se analiza el total del gasto de los estados, es posible detectar que las modificaciones al alza ocurren de manera más frecuente. Esto es algo normal, pero el problema es que el gasto de estos excedentes sucede con amplia discrecionalidad. Estos reajustes en vez de ser sensatos y en beneficio de las personas, muchas veces implican cambios negativos para el ejercicio del dinero público.

Durante 2022, todas las entidades menos una (Chiapas) gastaron más de lo planeado. Al principio del 2022, los 32 estados presupuestaron 2.3 billones —millones de millones— de pesos ($2,325,477,252,223.23) y terminaron gastando 2.5 billones ($2,552,181,873,708.15). Es decir, en promedio los gobiernos locales gastaron casi 10% más (9.75%) de lo que presupuestaron originalmente. Este monto es superior al reportado por el gobierno federal, que en ese mismo año gastó 7.2% más de lo que había presupuestado originalmente.

Los casi 227 mil millones de pesos excedentes en el ámbito local hubieran alcanzado para financiar cinco veces todo el presupuesto anual de Quintana Roo. En ese sentido, la cifra no es menor. Vale la pena considerar que únicamente el presupuesto del Estado de México, con poco menos de 300 mil millones de pesos, es mayor que este monto.

Con base en las cuentas públicas de todas las entidades durante el ejercicio del 2022, se despliega a continuación el presupuesto aprobado, el devengado —lo que realmente gastaron— y la proporción de aumento entre lo gastado y lo aprobado. La tabla está ordenada de las entidades que tuvieron mayores ampliaciones a las que tuvieron menos:

Estado Aprobado Devengado Porcentaje
Nuevo León 118,194,256,980.00 153,882,324,000.00 30.19%
Morelos 27,144,791,971.00 35,212,475,961.00 29.72%
Quintana Roo 34,611,211,821.00 42,602,074,451.00 23.09%
Nayarit 25,081,797,688.00 30,192,406,225.49 20.38%
Baja California 62,878,072,322.00 74,119,850,665.00 17.88%
Tabasco 55,954,444,956.00 64,711,091,780.00 15.65%
Zacatecas 33,735,467,665.00 38,939,031,876.86 15.42%
Guerrero 67,690,875,551.00 78,010,792,182.37 15.25%
Tlaxcala 22,620,419,241.00 25,556,858,357.42 12.98%
Sonora 67,931,216,958.00 76,732,685,298.91 12.96%
Sinaloa 58,139,159,321.00 65,160,621,993.00 12.08%
Ciudad de México 227,236,920,489.00 253,851,994,209.00 11.71%
Baja California Sur 18,665,063,406.00 20,849,964,199.00 11.71%
Oaxaca 82,808,199,057.00 91,851,728,686.70 10.92%
Durango 35,819,772,816.00 39,603,981,227.92 10.56%
Chihuahua 81,352,617,016.00 89,726,741,130.00 10.29%
Coahuila 56,888,309,348.13 62,705,712,658.45 10.23%
Tamaulipas 65,089,914,354.00 71,719,997,727.66 10.19%
Aguascalientes 26,616,733,000.00 29,198,808,232.24 9.70%
Hidalgo 53,133,264,743.00 58,120,433,995.97 9.39%
Veracruz 135,763,206,169.00 148,130,911,264.00 9.11%
Colima 18,565,434,132.00 19,878,737,106.79 7.07%
Michoacán 81,546,087,927.00 86,752,327,921.12 6.38%
San Luis Potosí 53,121,890,108.00 56,170,633,133.00 5.74%
Guanajuato 92,669,574,358.00 97,609,503,552.00 5.33%
Estado de México 284,609,933,487.10 299,340,201,600.00 5.18%
Campeche 22,349,942,786.00 23,434,404,356.19 4.85%
Jalisco 137,286,506,887.00 141,285,258,385.64 2.91%
Puebla 104,094,385,686.00 105,264,011,690.42 1.12%
Querétaro 45,898,415,221.00 46,184,334,541.00 0.62%
Yucatán 46,038,050,321.00 46,158,987,934.00 0.26%
Chiapas 81,941,316,438.00 79,222,987,366.00 -3.32%
Total 2,325,477,252,223.23 2,552,181,873,708.15 9.75%

Una de las razones que pueden incidir en estas ampliaciones es la contratación de deuda pública. Si la deuda que contrató un estado no fue planeada en su ley de ingresos y el presupuesto de egresos, entonces representa una ampliación en el monto de recursos de la cuenta pública de los gobiernos estatales. Para 2022 llamó la atención la deuda adquirida por el gobierno de Nuevo León, que fue equivalente al 18.5% de su presupuesto devengado. En el resto de los 20 estados que contrataron deuda el año pasado, ésta no fue mayor al 7% del presupuesto que ejercieron.

Esta información debería ser de interés para todas las personas. Vigilar a dónde se va el dinero público nos permite conocer cuáles son los verdaderos intereses y preocupaciones del gobierno en turno. La famosa frase de “follow the money” —sigue el dinero, en inglés—, es indicativa de la necesidad de rastrear el uso del presupuesto para identificar aspectos llamativos o criticables.

Por ejemplo, al analizar el ejercicio del gasto de un concepto tan controversial como el de servicios de comunicación social y publicidad oficial, observamos que, en 2022, un total de 28 gobiernos estatales gastaron más de lo inicialmente presupuestado. Con base en la información de sus cuentas públicas, Tamaulipas fue el estado que más amplió su presupuesto en este rubro: lo hizo en 3,196% más. El legislativo estatal aprobó 14.8 millones de pesos, pero terminó gastando 490.6 millones. Otros estados en el que aumentaron su gasto en este rubro sin mayores complicaciones fueron Puebla con 953% más, Yucatán con 316% y Guanajuato con 307%. El presupuesto aprobado de todos los estados en comunicación social fue de 4,596 millones de pesos, pero terminaron ejerciendo 7,976 millones, casi un 74% más. Los 3,379 millones de pesos extras invertidos en este tema son equivalentes a todo el presupuesto anual de ciudades como Torreón y Morelia.

Ampliaciones presupuestarias en comunicación social y publicidad oficial
En contraste con lo anterior, 17 estados presentaron subejercicios en programas sociales en 2022. En 13 entidades, los subejercicios fueron superiores a los 100 millones de pesos. Al comparar lo efectivamente gastado con lo presupuestado, es posible medir la efectividad de la política social de la administración centralizada de los gobiernos estatales. Cuando las autoridades aprueban recursos que no pueden ejercer en este tema, puede deducirse que hay importantes áreas de oportunidad en la planeación e implementación, ya que la misión de los gobiernos no es ahorrar, sino invertir de manera adecuada el presupuesto en los asuntos más prioritarios, tal como lo son los programas que disminuyen la pobreza y la desigualdad en los estados del país.

Si un asunto en específico no debería tener recortes y subejercicios en ningún gobierno es la política social. En 2022 destacan por el alto monto de subejercicios en programas sociales casos como los de Veracruz con 1,022 millones de pesos, Ciudad de México con 787 millones, Estado de México con 661 millones, Chiapas con 497 millones, Quintana Roo con 246 millones y Guerrero con 231 millones. Abruma pensar lo mucho que pudo haber sido útil todo este presupuesto mal empleado por los gobiernos estatales en las manos de las personas con mayor grado de rezago y vulnerabilidad social.

Subejercicios en ayudas sociales
Un concepto no tan llamativo, pero que durante 2022 también tuvo ampliaciones significativas en varios estados fue el de Vestuarios, Blancos, Prendas de protección y Artículos Deportivos. Destacan Guerrero, con un aumento del 2,888%, así como Colima, Morelos y Tlaxcala, con 2,021%, 1,484% y 1,112% más, respectivamente.

Ampliaciones en vestuarios, blancos, prendas de protección y artículos deportivos
Por otra parte, son 10 estados en los que notamos un aumento de más del 200% en el gasto inicialmente planeado para la adquisición de equipo de transporte en 2022. En Nayarit, por ejemplo, se registró una ampliación de 8,565% para este rubro, Jalisco con 3,663% más, Chiapas 3,325%, Estado de México 3,009%, Baja California 2,527% y Michoacán 2,333%.

Ampliaciones en vehículos y equipos de transporte
Los casos en los que las ampliaciones presupuestales representan más de 10 veces —o 1,000% de lo aprobado— llaman la atención no solo por el monto ejercido, sino porque se exhiben grandes diferencias con respecto a la planeación de los presupuestos. Esto indica que muchos gobiernos no tienen una idea clara de cuánto invertirán en determinados insumos al momento de hacer los presupuestos de egresos. Esta es otra razón por la que se vuelve relevante examinar con detalle las cuentas públicas. Analizar estas ampliaciones nos permite identificar si los gobiernos estatales están siendo efectivos con la reasignación de recursos y si están cumpliendo con la normatividad, ya que los recursos excedentes deberían dirigirse principalmente a gasto social y al pago de deuda pública y sólo en casos estrictamente necesarios al gasto administrativo.

Durante el último trimestre del año se discuten públicamente los proyectos de leyes de ingresos y presupuestos de egresos, no solamente a nivel federal, sino también en todos los estados y municipios del país. Su análisis y seguimiento es importante, en tanto que esta inversión tiene un impacto directo sobre las ciudades y las comunidades. Además, no es una cantidad menor, considerando que en 2022 las 32 cuentas públicas estatales alcanzaron un total de 2.5 billones de pesos, es decir, una tercera parte de la cuenta pública federal que cerró en 7.5 billones de pesos.

Comprender, revisar y analizar cómo gasta el presupuesto el gobierno federal es sumamente importante para el país. Sin embargo, apostar por la descentralización de las discusiones presupuestarias, de modo que se considere también la realidad de las cuentas públicas estatales, seguirá siendo relevante. Sólo así se logrará limitar que las autoridades amplíen grandes montos de su presupuesto a gastos administrativos como comunicación social y publicidad oficial, al tiempo que evitan gastar buena parte de la inversión aprobada en programas sociales.

Conocer cuánto dinero recaudan e invierten los gobiernos y en qué lo gastan es un derecho que tenemos todas las personas. Desde la organización Política Colectiva queremos facilitar el acceso a este derecho, pues creemos que visibilizar este tema, así como aumentar el entendimiento de las personas sobre las finanzas públicas, ayudará a fortalecer una cultura política informada y participativa. Este es un paso fundamental para avanzar en la construcción de una ciudadanía más atenta y corresponsable de los asuntos públicos.

Con información de Contra la Corrupción.