Chihuahua, CHIH. Docentes adscritos a la Sierra Tarahumara, denunciaron la presencia de ocho niños que se encuentran durmiendo en la escuela primaria ubicada en la comunidad de Santa Anita, del municipio de Guachochi, sin cobijas ni una colchoneta que les ayude a mitigar las duras condiciones en las que viven en la Sierra Tarahumara.

Edith Palma Ontiveros, maestra y diputada por Morena, informó que recibió las denuncias por los docentes que se encuentran prestando sus servicios en aquella zona de la entidad, en donde 8 niños duermen dentro de un salón de clases sin cobijas o algún tipo de abrigo que mitigue las bajas temperaturas presentadas en las últimas semanas en la entidad.

Aparte de esos niños, un total de seis niñas se encuentran durmiendo en la casa de una maestra como forma de apoyarles para evitar la inseguridad de los largos recorridos necesarios para trasladarse desde las respectivas rancherías en las que viven hasta la escuela donde toman sus clases.

Santa Anita, se encuentra a 48 kilómetros de la cabecera municipal, recorrido que se realiza en poco más de una hora a bordo de un vehículo y ahí es donde toman clases los menores, aunque de las comunidades de donde provienen, pueden recorrer hasta más de 60 minutos pero a pie, enfatizó la legisladora.

Se trata de 14 niños que cursan el grado de primaria y que cuentan entre 6 y 12 años de edad quienes se han visto en la necesidad de migrar desde sus comunidades pero luchando contra todas las adversidades económicas y sociales. así, hay otros casos, aseguran activistas.

Palma Ontiveros reprochó que el Instituto Nacional de Pueblos Indígenas (INPI) no haya incluido a los menores en las casas de asistencia por el hecho de no estar becados por la propia institución, aunque sí estén registrado en el Catálogo Nacional de Pueblos y Comunidades Indígenas y Afromexicanas (CIE).

«Mientras estén en la CIE de que son niños escolares, se les tendrá que dar asistencia«, aseguró la docente y legisladora al tiempo que adelantó la gestión para entregarles cobijas y colchonetas a esos menores y agradeciendo a los docentes que están apoyando a los estudiantes aún y cuando no es su responsabilidad al término de las clases.

En este sentido, también hizo el llamado al INPI para trabajar en favor de los niños de la Sierra Tarahumara pues enfrentan grandes desigualdades sociales que les impide un desarrollo educativo, social y económico al igual que el resto de la infancia de Chihuahua.