El pasado miércoles comenzó el Sínodo de la Sinodalidad, que congrega a decenas de cardenales en Roma. Y, sin miedo a equivocarnos, se puede decir que los cardenales actuales son los más «católicos» de la historia de la Iglesia, al menos en su acepción de «universales».

El Papa Francisco ha nombrado como «príncipes de la Iglesia» a personas de lugares remotos de Roma, como los obispos de Penang (Malasia) o Mongolia; pero, también, con peso específico, como el patriarca de Jerusalén, Pierbattista Pizzaballa; o con trayectorias interesantes, como el converso cardenal Anders Arborelius, arzobispo de Estocolmo (Suecia).

Se analiza su formación, su vida pastoral…

A día de hoy, el Colegio cardenalicio está compuesto por 242 cardenales, de los cuales 136 son electores (tienen derecho a voto en un hipotético cónclave, porque tienen menos de 80 años) y 106 son no electores (tienen 80 o más años).

Con el consistorio del sábado pasado, en el que el Papa consagró a 21 nuevos cardenales (2 españoles, 3 argentinos, un colombiano y un venezolano), Francisco ha nombrado a 99 de los 136 cardenales menores de 80 años y, por lo tanto, elegibles para votar en un futuro sucesor de Francisco. De los cardenales en edad de votar, 52 son europeos, 39 americanos y 24 asiáticos.

Para analizar los perfiles de los cardenales, Paloma Girona ha puesto en marcha un canal de YouTube llamado «Cónclave informa» en el que va publicando distintos vídeos sobre cada uno de ellos. «Empecé a trabajar hace tiempo y me interesó saber cómo son los cardenales, quiénes son estos hombres. Cuando anunció el Papa el último consistorio vi la oportunidad de lanzarlo«, comenta en una entrevista.


«La idea es ofrecer a la gente perfiles breves, tocando el aspecto cultural, los lugares de destino del cardenal, dónde están haciendo misión… un poco su trayectoria vital, sacerdotal, episcopal, lo divino y lo humano de cada uno. Los cardenales son los grandes desconocidos; los conocemos si nos toca uno en nuestra ciudad, pero de cara a un cónclave, no los conocemos a todos. Dios quiera que dure mucho el Papa Francisco, pero uno de ellos será el siguiente«, añade Girona.

Si hay un común denominador entre los cardenales ese es la preparación humana. «Es incuestionable el nivel cultural, la hondura espiritual, y el nivel intelectual que tienen todos. Son personas que saben defenderse en muchas materias; les preguntes de lo que les preguntes, sea de temas de Iglesia o sociales, te palpan la realidad de una forma muy realista y analítica. Muchos de ellos te sorprenden por la cercanía; son personas muy accesibles«, asegura Paloma.

La autora de «Cónclave informa» asegura que el término «periferias» va más allá de «lugares remotos». «Realmente lo de que fueran solo europeos y americanos… ya desde Juan Pablo II se universalizó. Es cierto que Francisco te pone al cardenal de Mongolia, que está perdido por el mundo y es el más joven de la Iglesia. Pero, lo de las periferias es más enriquecedor que todo eso; por ejemplo, el cardenal de Malasia, que está en un país musulmán donde los católicos son una minoría en crecimiento continuo. ¡Bendita periferia! Estas personas tienen una gran riqueza que aportar«, comenta.


Paloma va analizando los perfiles de los cardenales por orden de edad, y ya tiene programado estudiar la figura del cardenal arzobispo de Estocolmo, Anders Arborelius, uno de los más interesantes para ella. «Me llama mucho la atención, porque está en un país protestante y, además, él mismo es converso. Me parece fascinante, son personas del norte de Europa rodeadas de otras confesiones que pueden decir mucho«, concluye Girona.