CDMX. La deshidratación es una condición que puede poner en riesgo la salud, especialmente en niños y adultos mayores. Este desequilibrio ocurre cuando el cuerpo pierde más líquidos de los que ingiere, lo que puede ser ocasionado por diversos factores como el calor extremo, la actividad física intensa, enfermedades o incluso un consumo insuficiente de líquidos.
Es esencial conocer los síntomas tempranos y actuar de manera oportuna para evitar complicaciones graves. Te contamos cómo identificar los síntomas en niños y adultos, así como las mejores formas de prevenirla.
¿Qué es la deshidratación?
La deshidratación ocurre cuando el cuerpo pierde más líquidos de los que necesita para mantener sus funciones normales. Según la Dra. Ángeles Hernández, especialista del Tecnológico de Monterrey, la deshidratación puede tener causas tanto externas, como la exposición prolongada al calor o la actividad física intensa, como internas, como el uso de ciertos medicamentos o la presencia de enfermedades.
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Cuando el cuerpo está deshidratado, no puede realizar de manera eficiente funciones vitales en órganos como el corazón, cerebro, pulmones y riñones.
Uno de los riesgos más graves de la deshidratación es que puede derivar en un golpe de calor, una condición peligrosa que requiere atención médica inmediata. “Si la persona ya está deshidratada, es más fácil que entre en un golpe de calor más rápido”, advierte la Dra. Hernández.
Síntomas de deshidratación en adultos
La deshidratación puede manifestarse de diferentes maneras, dependiendo de su gravedad y de la edad de la persona afectada. Es importante estar alerta a estos signos para poder actuar de manera oportuna y evitar complicaciones.
Sed excesiva, incluso después de haber bebido agua.
Boca y garganta secas.
Fatiga o sensación de cansancio extremo.
Mareos o vértigo.
Orina concentrada, de color oscuro y en poca cantidad.
Náuseas y, en algunos casos, diarrea.
Síntomas de deshidratación en niños
Los niños son particularmente vulnerables a la deshidratación, ya que el 80% de su cuerpo está compuesto por agua. Una pequeña pérdida de líquidos puede provocar síntomas graves. Los signos más comunes en niños incluyen:
Ojos y mejillas hundidas.
Boca y labios secos.
Piel seca que no regresa rápidamente a su lugar después de hacer un pellizco.
Irritabilidad o llanto constante.
Falta de orina o una cantidad muy reducida.
Evacuaciones diarreicas en algunos casos.
Síntomas de deshidratación grave
Cuando la deshidratación alcanza un estado grave, los síntomas se intensifican y pueden poner en riesgo la vida del afectado. Algunos de los signos más alarmantes incluyen:
Confusión o desorientación.
Desmayos o pérdida de la conciencia (síncopes).
Falta de sed, a pesar de estar gravemente deshidratado.
Taquicardia (frecuencia cardíaca superior a 90 latidos por minuto).
Choque hipovolémico: una condición peligrosa en la que el cuerpo no tiene suficiente volumen sanguíneo debido a la pérdida de líquidos.
En caso de deshidratación grave, es fundamental acudir a una unidad médica de manera urgente para recibir hidratación intravenosa y estabilizar al paciente.
¿Cómo prevenir la deshidratación?
Prevenir la deshidratación es fundamental para mantener una buena salud, especialmente en épocas de calor intenso o durante la actividad física. Te compartimos algunos consejos clave para evitar que tú o tus seres queridos sufran de deshidratación:
Beber suficiente agua: Es recomendable que los adultos consuman al menos dos litros de agua al día, mientras que los niños deben beber aproximadamente un litro y medio. Las personas mayores y los deportistas pueden necesitar mayor cantidad de líquidos.
Incluir líquidos con electrolitos: Las bebidas ricas en electrolitos, como el Vida Suero Oral, son especialmente útiles para reponer los líquidos y minerales perdidos. Estas bebidas están disponibles gratuitamente en centros de salud.
Evitar la exposición prolongada al sol: Durante los días calurosos, es recomendable evitar la exposición al sol entre las 11:00 y las 16:00 horas, cuando la radiación solar es más intensa.
Utilizar ropa ligera y protector solar: Vestir ropa de colores claros y utilizar protector solar con un Factor de Protección Solar (FPS) de al menos 50 ayuda a reducir el riesgo de deshidratación.
¿Qué hacer si sospechas deshidratación?
Si tú o alguien cercano presenta síntomas de deshidratación, es crucial actuar de inmediato para evitar complicaciones. Se recomienda beber agua en pequeñas cantidades de forma constante para restablecer los niveles de líquidos en el cuerpo.
En casos más graves, los sueros orales son una excelente opción para reponer tanto líquidos como electrolitos. Si la persona está expuesta al calor, es importante llevarla a un lugar fresco y sombreado.
Bañar a la persona con agua fría también puede ayudar a bajar su temperatura corporal. Si los síntomas son severos, como desmayos o confusión, se debe buscar atención médica de inmediato para recibir tratamiento adecuado.
Con información de Excelsior.